Autoridad, contrato social y legitimidad en crisis
Autoridad, contrato social y legitimidad en crisis
Una entrevista teórica mediante ChatGPT a Hobbes, Maquiavelo y Locke a propósito del caso venezolano
Introducción
Nunca es tarea sencilla analizar los acontecimientos de la política internacional sin incurrir en sesgos cuando estos aún se encuentran en desarrollo o han transcurrido apenas horas desde su ocurrencia. La inmediatez, la sobreabundancia de información y la carga emotiva que suelen acompañar a este tipo de sucesos conspiran contra el juicio sereno que exige el análisis académico.
En este marco, y a modo de ejercicio teórico, nos proponemos reflexionar sobre un escenario hipotético recientemente debatido en el espacio público: la denominada “extracción” del gobernante venezolano Nicolás Maduro Moros por fuerzas armadas de los Estados Unidos, bajo la conducción de su presidente Donald J. Trump, con el objeto de someterlo a la justicia norteamericana por cargos vinculados al narcotráfico.
Maduro, quien durante años se presentó como presidente electo de la República Bolivariana de Venezuela, fue acusado de haber cometido graves violaciones a los derechos de sus ciudadanos en el ejercicio del poder. Tras convocar a elecciones presidenciales, se negó a reconocer un resultado adverso que lo desplazaba del gobierno por una amplia mayoría, optando —por decisión propia o bajo presión de su entorno— por desconocer el mandato popular. Desde entonces, su gobierno profundizó el aislamiento internacional, recrudeció las restricciones a las libertades individuales y administró un deterioro económico y social de magnitud histórica.
Es a partir de este escenario que decidimos convocar, en una entrevista imaginaria, a tres pilares de la filosofía política moderna —Thomas Hobbes, Niccolò Maquiavelo y John Locke— para que, desde sus marcos conceptuales, ofrezcan una interpretación de los hechos. Antes de presentar sus respuestas, introducimos una breve referencia biográfica y doctrinal de cada autor, en la cual se fundamentan sus argumentos.
Thomas Hobbes (1588–1679)
Filósofo inglés, autor de Leviathan (1651), obra central de la teoría política moderna. Hobbes desarrolla la noción de contrato social como fundamento del Estado soberano, cuya finalidad principal es evitar el “estado de naturaleza”, caracterizado por la inseguridad y la violencia generalizada. La legitimidad del soberano se vincula directamente con su capacidad de garantizar la paz y la seguridad.
Niccolò Maquiavelo (1469–1527)
Pensador florentino del Renacimiento, autor de Il Principe (1513) y Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio. Maquiavelo analiza el poder desde una perspectiva realista, centrada en la razón de Estado, la eficacia política y la conservación del orden. La legitimidad se mide menos por la legalidad formal que por la capacidad de gobernar y sostener el Estado.
John Locke (1632–1704)
Filósofo inglés, figura clave del liberalismo clásico y autor del Segundo tratado sobre el gobierno civil (1689). Locke concibe el contrato social como un acuerdo destinado a proteger los derechos naturales —vida, libertad y propiedad—. Cuando un gobierno viola sistemáticamente esos derechos, el pueblo conserva el derecho de resistencia.
La "entrevista"
¿Había en Venezuela un contrato social válido?
Thomas Hobbes
En Leviatán, Hobbes define el contrato social como un acuerdo mediante el cual los individuos transfieren su poder al soberano para escapar del estado de naturaleza, donde existe una “continual fear, and danger of violent death” (Hobbes, 1651, cap. XIII). Desde esta perspectiva, el contrato subsiste solo mientras el soberano garantice seguridad efectiva.
Si el gobierno venezolano dejó de proteger a sus ciudadanos frente a la violencia, el hambre y la arbitrariedad, el pacto no se habría disuelto formalmente, pero sí vacío de contenido material. Un soberano que no puede asegurar la vida pierde la razón misma de su existencia política.
Niccolò Maquiavelo
Maquiavelo no formula un contrato social, pero advierte que “uno príncipe non può mai assicurarsi se non ha buoni fondamenti” (Il Principe, cap. XII). Cuando el poder se sostiene únicamente en la coerción y no en un mínimo consentimiento, el orden político se vuelve frágil. En ese sentido, el contrato, aunque implícito, se habría degradado hasta convertirse en una relación puramente dominativa.
John Locke
Para Locke, el contrato social existe para la preservación de los derechos naturales. “The great and chief end… of men uniting into commonwealths, is the preservation of their property” (Locke, 1689, §124). Si el gobierno venezolano vulneró sistemáticamente vida, libertad y propiedad, entonces no solo el contrato dejó de ser válido, sino que se transformó en su negación.
¿Era Maduro un mandatario legítimo?
Hobbes
La legitimidad no depende del origen, sino del ejercicio. “The obligation of subjects to the sovereign is understood to last as long, and no longer, than the power lasteth by which he is able to protect them” (Hobbes, cap. XXI). Un soberano que ya no protege pierde la obligación de obediencia, aunque conserve el aparato del Estado.
Maquiavelo
Maquiavelo distingue entre legalidad y eficacia. “Un principe savio deve fondarsi sopra quello che è suo” (Il Principe, cap. XXIV). Mientras Maduro conservó el control de las armas y de las instituciones, fue de facto gobernante; pero al depender crecientemente de apoyos externos y de la represión, su legitimidad política se erosionó, aun si su poder persistía.
Locke
Locke es tajante: “Wherever law ends, tyranny begins” (§202). El desconocimiento del resultado electoral y la represión posterior convierten al magistrado en tirano. Desde ese momento, ya no gobierna por consentimiento, sino por fuerza ilegítima.
¿Cómo denominarían la acción de Estados Unidos?
Hobbes:
Desde una óptica hobbesiana, se trataría de una acción extraordinaria de seguridad, propia de un sistema internacional que aún vive en un estado de naturaleza. “In the nature of war consisteth not actual fighting, but the known disposition thereto” (cap. XIII). La operación se inscribe en esa lógica pre-jurídica entre Estados.
Maquiavelo:
Maquiavelo la calificaría como un acto de razón de Estado. “Nelle azioni di tutti li uomini… si guarda al fine” (Discorsi, I, 9). Su juicio no dependería de la legalidad internacional, sino de si la acción fortalece o debilita la posición estratégica de quien la ejecuta.
Locke
Locke exigiría cautela: la acción solo sería legítima si se orienta a restituir derechos. “The end of law is not to abolish or restrain, but to preserve and enlarge freedom” (§57). Sin ese objetivo, la intervención sería una forma de dominación externa.
¿Cuáles son los riesgos de una operación de este tipo?
Thomas Hobbes:
Desde la perspectiva hobbesiana, el principal riesgo de una operación como la “extracción” de un gobernante extranjero radica en la desestabilización del orden internacional, entendido este como un sistema que, en ausencia de un soberano común, se asemeja al estado de naturaleza. Hobbes afirma que entre los Estados “they are in that posture of war which consisteth in the known disposition thereto” (Leviathan, cap. XIII).
La intervención directa de una potencia sobre la soberanía de otra puede reforzar esa disposición permanente al conflicto, debilitando los acuerdos tácitos de coexistencia. El peligro no es solo inmediato, sino estructural: una vez quebrado el principio de inviolabilidad del soberano, ningún Estado puede sentirse plenamente seguro.
Niccolò Machiavelo:
Maquiavelo advertiría sobre los riesgos políticos de largo plazo. En El Príncipe, señala que “gli uomini si debbono o vezzeggiare o spegnere; perché, se solo si offendono, se ne vendicano” (cap. III). La humillación de un gobernante derrocado puede producir resistencias duraderas, mitologías políticas y ciclos de venganza que dificulten la pacificación posterior.
El error estratégico no reside en el uso de la fuerza en sí, sino en no prever las consecuencias: un acto eficaz en el corto plazo puede ser políticamente ruinoso si genera resentimientos que impidan la estabilización del nuevo orden.
John Locke:
Para Locke, el riesgo fundamental es moral y jurídico. Si la operación no respeta el debido proceso, se incurre en una contradicción performativa: se pretende restaurar el derecho mediante su violación. “Absolute arbitrary power… is inconsistent with the ends of society and government” (Second Treatise, §137).
Una intervención que ignore principios legales universales puede deslegitimar cualquier resultado posterior, incluso si este se presenta como beneficioso.
¿Cómo logró Maduro sostenerse en el poder pese a la presión internacional e interna?
Thomas Hobbes:
Hobbes explicaría la permanencia en el poder a través del monopolio del miedo. En el estado civil, el temor al castigo es el principal garante de obediencia: “Covenants, without the sword, are but words” (Leviathan, cap. XVII).
Mientras el aparato coercitivo permaneció intacto, la obediencia fue racional, aun cuando careciera de legitimidad moral. El miedo sustituye al consentimiento cuando la protección se debilita.
Niccolò Machiavelo:
Maquiavelo ofrece una explicación más concreta: el control de las armas y de las instituciones. “Il fondamento di tutti li stati… sono le buone leggi e le buone armi” (Il Principe, cap. XII).
Maduro se sostuvo porque conservó las armas propias y evitó depender exclusivamente de fuerzas mercenarias o externas. Asimismo, fragmentó a la oposición y cooptó sectores clave, una estrategia que Maquiavelo identifica como central para la supervivencia del príncipe.
John Locke:
Locke subrayaría la captura del poder legislativo y judicial. “When the legislative is altered… the government is dissolved” (Second Treatise, §212).
Al neutralizar los mecanismos de control institucional, el gobernante puede sostenerse formalmente, aunque el cuerpo político esté ya disuelto en términos contractuales.
¿Fue un derecho de la ciudadanía venezolana resistir a un gobierno considerado ilegítimo?
Thomas Hobbes:
Hobbes es restrictivo respecto del derecho de resistencia. Sin embargo, reconoce un límite absoluto: la autopreservación. “No man is obliged… not to resist those that assault him” (Leviathan, cap. XIV).
Cuando el soberano se convierte en una amenaza directa para la vida, el individuo recupera su derecho natural a resistir, aunque ello implique la ruptura del orden civil.
Niccolò Machiavelo:
Maquiavelo no habla de derechos, sino de hechos políticos. En los Discorsi, sostiene que “le ingiurie si debbono fare tutte insieme” (I, 26), reconociendo que la opresión sostenida genera inevitablemente reacción.
La resistencia no es moralmente juzgada, sino entendida como consecuencia natural de un mal gobierno.
John Locke:
Locke legitima explícitamente la resistencia: “The people shall be judge” (§240).
Cuando el gobernante viola la confianza depositada, el pueblo no solo puede resistir, sino que recupera la soberanía originaria. La resistencia deja de ser sedición y se convierte en restauración del orden legítimo.
¿Debe EE.UU. imponer un mandatario o negociar una transición?
Thomas Hobbes:
Desde una lógica hobbesiana, imponer un gobernante externo sin capacidad real de control sería invitar al caos. El orden solo se restablece cuando existe un poder efectivo capaz de garantizar seguridad.
Niccolò Machiavelo:
Maquiavelo es categórico respecto de los gobiernos impuestos: “Chi diventa principe con l’armi d’altri, si mantiene con difficultà” (Il Principe, cap. VII).
Un mandatario percibido como instrumento extranjero carece de base política propia y es intrínsecamente inestable.
John Locke:
Locke rechazaría la imposición por violar el principio de consentimiento: “No one can be subjected to the political power of another, without his own consent” (§95).
Una transición negociada y ratificada por elecciones libres es la única vía legítima.
¿Tiene EE.UU. derecho a “conquistar” Venezuela?
Thomas Hobbes:
En el plano internacional, Hobbes reconoce el derecho de conquista como hecho, pero no como ideal normativo. La conquista solo se legitima si establece un nuevo orden protector.
Niccolò Machiavelo:
Maquiavelo analizaría la conquista en términos de utilidad y estabilidad. “Gli stati acquistati… si mantengono con gran difficultà” (Il Principe, cap. V).
Conquistar es siempre más costoso que gobernar mediante acuerdos.
John Locke:
Locke lo niega explícamente: “Conquest is as far from setting up any government as demolishing a house is from building a new one” (§175).
La conquista nunca genera legitimidad política.
¿La operación se legitima si el pueblo elige un nuevo gobierno bajo un contrato social válido?
Thomas Hobbes:
Sí, en tanto se restablezca el orden y la seguridad. El origen violento queda subsumido por la paz lograda.
Niccolò Machiavelo:
Sí, si el nuevo régimen se consolida y evita la fragmentación. El éxito político redefine retrospectivamente la acción inicial.
John Locke:
Solo entonces podría hablarse de legitimidad. “The end of government is the good of mankind” (§131).
Sin consentimiento libre y renovado, ninguna operación —por justa que se declare— puede considerarse legítima.
Consideración final
Este ejercicio confirma que la filosofía política clásica sigue siendo una herramienta poderosa para pensar crisis contemporáneas. Allí donde el poder se separa del consentimiento, donde la ley se subordina a la fuerza y donde la soberanía se vacía de protección, reaparecen —con inquietante vigencia— las preguntas que Hobbes, Maquiavelo y Locke formularon hace siglos. No ofrecen respuestas idénticas, pero coinciden en una advertencia común: ningún orden político puede sostenerse indefinidamente contra la voluntad de los gobernados.
Bibliografía primaria
-
Hobbes, T. (1651). Leviathan. Londres.
-
Machiavelli, N. (1513). Il Principe. Florencia.
-
Machiavelli, N. (1531). Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio.
-
Locke, J. (1689). Second Treatise of Government. Londres.
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