A los 75 años descubrí una nueva manera de hacer realidad mis ideas
Una reflexión personal sobre la inteligencia artificial, la experiencia y las oportunidades que tenemos por delante. Hace unos días, durante el almuerzo, le comentaba a mi esposa algo que me resulta profundamente emocionante: a mis 75 años estoy viviendo una oportunidad que difícilmente hubiera imaginado tiempo atrás. La posibilidad de convertir en realidad ideas y proyectos que durante años estuvieron limitados por la falta de conocimientos técnicos, recursos o colaboradores especializados. Esa oportunidad tiene un nombre: inteligencia artificial. Sé que muchos amigos y compañeros de mi generación la observan con cierta desconfianza. Algunos sienten temor; otros consideran que se trata de una tecnología demasiado complicada o de algo destinado principalmente a los jóvenes. También están quienes la conocen solamente por las noticias o por haberle hecho alguna pregunta ocasional. Quisiera compartirles una perspectiva diferente, nacida de mi propia experiencia. Una herramienta para hacer...